sábado, 18 de julio de 2015

jueves, 9 de julio de 2015

Cuento de terror para leer con linterna en pijama/ Bogado, Defino, Mihovilcevic y Nizi (3D)

Libro: Misterios Urbanos I      Cuento: "3D"     Editorial: Quipu    Autor: Jose Montero











https://docs.google.com/document/d/1xt6P_Nr6YPCwfJIdAqPqt0AH_i-4FyDYyfushfMzp7k/edit

lunes, 6 de julio de 2015

Cuento de terror para leer con linterna en pijama

Integrantes: Buscaglia, Santomil, Jontade y Lasic


LA NOCHE INFINITA
Cuento: Misterios Urbanos II
Autor: José Montero

https://docs.google.com/document/d/1EcwwqDB4bn0C1arhR70zmLVOe3bkVGul-E09OC1I9pQ/edit?usp=sharing

Cuento de terror para leer con linterna en pijama: El almohadón de plumas, Horacio Quiroga

Integrantes: Escudero Julieta, Gonzalez Lourdes, Pedrol Malena.


https://docs.google.com/document/d/1vsjjvhxlLK6SfUQgySWjZZf06cQMxmxEP4eL6WUJ-LI/edit

domingo, 5 de julio de 2015

Cuentos de Terror para leer con linterna en pijamas

Integrantes: Franco Barraza, Ignacio Charrey, Federico Crespi y Nahuel Urriza
EL COSO EN EL FONDO DEL POZO
Autor: Stephen King

Oglethorpe Crater era un niño horrible y miserable. Adoraba atormentar a perros y gatos, arrancarles las alas a las moscas, y observar cómo se retorcían los gusanos mientras los estiraba lentamente. (Esto dejó de ser divertido cuando se enteró de que los gusanos no sienten dolor.)
Pero su padre, que era tonto como él solo, no advertía ni sus rarezas ni sus demostraciones de sadismo. Un buen día, cuando Oglethorpe y su papá regresaron a casa desde el cine, el cocinero abrió de un portazo, presa de un ataque de nervios.
— ¡Ese niño espantoso atravesó una soga en los escalones del sótano, así que cuando bajé a buscar patatas me caí y casi me mato! —gritó.
— ¡No le creas! ¡No le creas! ¡Él me odia! —lloró Oglethorpe con las lágrimas saltándole de los ojos. Y el pobrecito Oglethorpe comenzó a sollozar como si le hubieran roto su pequeño corazón.
Papá despidió al cocinero.
Entonces, un día, mientras se encontraba en el campo de un señor buscando más cosas a las que poder torturar, Oglethorpe descubrió un pozo profundo y oscuro. Gritó, creyendo que escucharía un eco.
— ¡Hola!
Pero una suave voz le respondió:
— Hola, Oglethorpe.
Oglethorpe miró hacia abajo pero no pudo ver nada.
— ¿Quién eres? —preguntó Oglethorpe.
— Ven, baja —le dijo la voz—, y nos divertiremos mucho.
El dueño del campo le gritó —No saltes te puede ocurrir una maldición—
De modo que Oglethorpe bajó.
Oglethorpe se teletransporta a una habitación a oscuras y se encuentra muy shockeado por lo sucedido, al darse vuelta siente que alguien le toma la pierna hasta que es arrastrado con todas sus fuerzas contra el piso.

Cuando Oglethorpe es arrastrado por la habitación, aparece en una silla atado frente al dueño del jardín que le advirtió que no se tire al pozo, éste, enojado porque el niño le había desobedecido y por todas las maldades que sabía que él hacía a personas y animales decidió castigarlo de por vida con un hechizo que lo obligaba a quedarse en el pozo y atraer a los niños que eran malvados como él y castigarlos.


Final original


El día transcurrió y Oglethorpe no regresó. Su papá llamó a la policía y se organizó una batida de rescate. Durante algo más de un mes buscaron al pequeño y adorado Oglethorpe. Justo cuando estaban a punto de rendirse encontraron a Oglethorpe en un pozo, y bien muerto.
¡Y vaya manera de morir!
Tenía los brazos arrancados, de la forma en que lo hacen las personas cuando les arrancan las alas a las moscas. Le habían clavado alfileres en los ojos y mostraba otras torturas demasiado horribles de describir.

Cuando envolvieron su cuerpo (o lo que quedaba de él) y se marcharon, realmente les pareció escuchar una risa proveniente del fondo del pozo.

Guion


Oglethorpe Crater: Federico Crespi
Padre de Oglerthorpe y Hombre del pozo: Nahuel Urriza
Cocinero: Ignacio Charrey
Jardinero: Franco Barraza


*Cuando Oglethorpe y su papá regresaron a casa desde el cine.*
Padre de Oglethorpe: -¿Y Oglethorpe te gustó la película?
Oglethorpe: -¡No!
Padre de Oglethorpe: -¿Por qué?
Oglethorpe: -Porque no.
Cocinero: -Ese niño maldito me atravesó una soga cuando estaba bajando las escaleras del sótano y cuando fui a buscar papas me caí y casi me mato.
Oglerthorpe: — ¡No le creas! ¡No le creas! ¡Él me odia!
Padre de Oglerthorpe: -Estás despedido.


*Oglerthorpe en el campo*
Oglerthorpe: -¿Hola?- Le gritaba al pozo creyendo que escucharía un eco.
Hombre del pozo: -Hola Oglerthorpe.
Oglerthorpe: -¿Quien eres?
Hombre del pozo: -Ven baja y nos divertiremos mucho.

Jardinero: -¡No saltes te puede ocurrir una maldición!- Se dirige a Oglerthorpe.


Cuentos de terror para leer en pijama con linterna


Cuento: La muñeca de porcelana
Integrantes: Vello, Signorelli, Rey y Rufino.

Guion: ( https://docs.google.com/document/d/1iED-3mvvACKZxPciYxyzCxVA5j4avYGnBslQjcA4lkg/edit )

*Venta de garage*
-Madre: (hablando por teléfono con su esposo) Bruno te dije mil veces que tenes que venir a casa ahora, dale por favor.
-Vendedora: Chicas, venta de garage, todo $70.
-Madre: (hablando por teléfono con su esposo) Bueno hace lo que quieras, chau.
-Pilar: MAMI, MAMA, MAMA, MAMA
-Madre: ¿Qué pasa?
-Pilar: Me compras esa muñeca?
-Madre: Venimos mañana, muchas gracias.
-Vendedora: No, de nada.

*cena familiar*
-Madre: ¿Estaban ricos los fideos, querido?
-Padre: Si, la verdad que si.
-Padre: Pilar, ya es tarde, tienes que irte a dormir.
-Pilar: ¿Ya?
-Padre: Ya.
-Pilar: No quiero, no tengo sueño.
-Madre: Hazle caso a tu madre.

*hija en su habitación*
-Muñeca: Uno, dos, tres escalones.
-Pilar: Mama, mama, ayuda.
-Muñeca: Cuatro, cinco, seis escalones.
-Pilar: *gritos*
-Madre: Tranquila Pilar, no hay nada, seguí durmiendo.
-Padre: ¡Qué pendeja!
-Madre: Es muy chiquita, se habrá quedado mal porque hoy no le compre esa muñeca.
-Padre: Es una muñeca ¿Qué tanto?
-Muñeca: Siete, ocho, nueve, diez, estoy en el pasillo
Hija: *gritos*

*más tarde*
-Madre: ¡Pilar! ¡Pilar!

Historia: ( https://docs.google.com/document/d/1iQU5GkqCr4OseN7lh7LOcSCmYzhWr8koMQHbcAfxPVs/edit )

¡Mamá, quiero esa muñeca!" Dijo la pequeña Pilar totalmente nerviosa por tener una nueva muñeca. "Volveremos mañana para comprarla, ¿vale? pero recuérdamelo, Pilar" le contestó su madre en la misma tienda de antigüedades.
Pilar tenía sólo siete años y medio, pero ella podía tener todo lo que le gustaba gracias a su mirada de pena que les ponía a sus padres. Esa misma noche, la pequeña tuvo dificultades para dormirse ya que sólo pensaba en su futura nueva muñeca. Incluso si tenía un brazo menos, era la muñeca de porcelana más bonita que había visto nunca. Ella tenía muchas, pero esa iba a ser la más bonita de su colección.
A la mañana siguiente, Pilar desayunó viendo sus dibujos favoritos, como cada mañana. Había soñado tanto con su muñeca que tenía sueño, estaba cansada y ya no quería esa muñeca. Ya no le gustaba. Así que pasó el día enjugascada con otras cosas y no le recordó a su madre que tenían que ir a por la muñeca, porque ya no la deseaba.
Llegó la noche y Pilar fue a acostarse al piso de arriba. Ella tenía miedo de estar arriba sola, así que su madre subía con ella y se ponía en la habitación de al lado a coser. Una media hora más tarde de haberse acostado, una voz aguda despertó a la niña susurrándole al oído: "Subo 1, 2, 3 escalones..." La pequeña Pilar gritó asustada llamando a su madre: "Mamá, hay alguien en la escalera que hace ruido" Su madre la tranquilizó diciendo que no había nada en absoluto. En cuanto la madre abandonó la habitación, Pilar volvió a oír ese susurro que le dijo "Subo 4, 5, 6 escalones..." De nuevo Pilar llamó a su madre. Su madre le volvió a contestar que se tranquilizara, que sería el ruido del frigorífico.
Pero la pequeña voz continuó subiendo las escaleras: "Subo 7, 8, 9, 10 escalones y ya estoy en el pasillo", repitió la pequeña voz con una risa sarcástica.

Final original:
A la mañana siguiente, la madre de Pilar se sorprendió de despertarse antes de ella. Pero pensó en las dificultades que había tenido para dormirse y pensó que estaría cansada. Pero transcurrida una hora le pareció raro que aún no se hubiera despertado, por lo que subió a ver cómo estaba su hija. La madre gritó con terror viendo a su hija ahogada en su propia sangre y apuñalada más de 17 veces, con el brazo arrancado y viendo a esa pequeña y adorable muñeca de la tienda de antigüedades con el brazo de su hija como sustituto del suyo.

Nuevo final:
A la mañana siguiente, la madre de Pilar se despertó más temprano que ella y le resultaba raro que su hija todavía no se haya despertado. Cuando va a su pieza, lo primero que ve es un cartel en la pared escrito con, al parecer, sangre de su hija, diciendo “Volveré por ti, mamá”. Luego al acercarse a la cama estaba esa maldita muñeca que habían visto el día anterior en la juguetería con los ojos endemoniados. La madre de Pilar gritó y lloró.